Download E-books Artículos periodísticos (Clásica) PDF

«Si ese periódico capitalista de Nueva York lo hubiera tratado mejor, si Marx hubiera seguido siendo solo un corresponsal de prensa extranjero, l. a. historia habría podido ser diferente.» J. F. Kennedy

Los artículos periodísticos de Marx constituyen un testimonio clave para comprender el curso social, político y económico del siglo XIX y su legado histórico.
Estos escritos son también fundamentales para aproximarse al pensamiento del filósofo alemán y al paisaje vivo de su época de un modo más didáctico y rítmico, apoyado en los angeles inmediatez de los angeles noticia, los angeles sátira y l. a. crítica más que en los angeles gravedad del tratado. No obstante, los artículos de Marx, por su talento como historiador y economista, distan mucho de ser piezas al uso de un periodista corriente: su conocido rigor y voluntad revolucionaria están siempre presentes.
Es en los periódicos, y no en sus tratados filosóficos, donde Marx se enfrenta de manera directa al presente, a los angeles desigualdad, l. a. violencia y los angeles explotación, y lo hace con inigualable destreza.

Karl Heinrich Marx, (Tréveris, reino de Prusia, 1818 – Londres, reino Unido, 1883), filósofo, intelectual y militante comunista alemán de origen judío. En su vasta e influyente obra, se adentró en los campos de l. a. filosofía, l. a. historia, los angeles ciencia política, los angeles sociología y l. a. economía; aunque no restrictó su trabajo solamente al área intelectual, pues además trabajó en el campo del periodismo y los angeles política proponiendo en su pensamiento l. a. unión de los angeles teoría y l. a. práctica. Junto a Friedrich Engels, es el padre del socialismo científico, del comunismo moderno y del marxismo.
Sus escritos más conocidos son el Manifiesto del Partido Comunista (en coautoría con Engels) y El Capital.

Show description

Read or Download Artículos periodísticos (Clásica) PDF

Similar Journalism books

Fire

A riveting choice of literary journalism through the bestselling writer of the precise typhoon, capped off brilliantly through a brand new Afterword and a well timed essay approximately war-torn Afghanistan -- a great eyewitness file concerning the Taliban's defeat in Kabul -- new to ebook shape. Sebastian Junger has made a strong point of bringing to lifestyles the drama of nature and human nature.

Revolution and War (Penguin Great Ideas)

For the real bibliophile and design-savvy booklet lover, this is the subsequent set of Penguin's celebrated nice principles sequence by way of a few of history's such a lot leading edge thinkers. Acclaimed for his or her notable and chic package deal, every one quantity incorporates a special type-driven layout that highlights the bookmaker's paintings. providing nice literature and nice layout at nice costs, this sequence is perfect for readers who are looking to discover and savour the good rules that experience formed our international.

Digital Media and Democracy: Tactics in Hard Times (MIT Press)

In an age of proliferating media and information assets, who has the ability to outline truth? while the dominant media declared the lifestyles of WMDs in Iraq, did that make it a truth? this day, the "Social internet" (sometimes referred to as internet 2. zero, groupware, or the participatory internet) -- epitomized via blogs, viral video clips, and YouTube -- creates new pathways for truths to emerge and makes attainable new strategies for media activism.

Time Travel: A History

From the acclaimed writer of the knowledge and Chaos, a mind-bending exploration of time trip: its subversive origins, its evolution in literature and technological know-how, and its impact on our realizing of time itself. Gleick's tale starts off on the flip of the 20th century with the younger H. G. Wells writing and rewriting the wonderful story that grew to become his first publication, a world sensation, The Time laptop.

Additional info for Artículos periodísticos (Clásica)

Show sample text content

764 y en 1858 bajó a 113. 972, es decir, más de un seventy five por ciento. A continuación reproducimos l. a. tabla a que aludimos: los angeles opinión de los periódicos y los angeles opinión del pueblo Londres, 25 de diciembre de 1861 Los políticos continentales que creen poseer un termómetro del estado de ánimo del pueblo inglés están sacando en este momento necesariamente conclusiones erróneas. Con los angeles primera noticia del caso del buque correo Trent[1] el orgullo nacional inglés entró en efervescencia y los angeles llamada a los angeles guerra con los Estados Unidos se hizo eco entre prácticamente todas las capas de los angeles sociedad. los angeles prensa londinense, por el contrario, aparentaba moderación, e incluso the days dudaba de si en realidad se trataba de un casus belli. ¿De dónde procede este fenómeno? Palmerston no estaba seguro de que los juristas de l. a. Corona estuvieran en situación de inventarse cualquier pretexto criminal para l. a. guerra. Semana y media antes de l. a. llegada del los angeles Plata a Southampton los agentes de l. a. Confederación sureña habían apelado desde Liverpool al gabinete inglés para denunciar l. a. intención de los cruceros americanos de salir de los puertos ingleses para capturar en mar abierto a los señores Mason, Slidell, and so forth. , y requerido l. a. intervención del gobierno inglés. Según los informes de los juristas de l. a. Corona, este último rechazó los angeles solicitud. De ahí el tono pacífico y moderado en un principio de l. a. prensa londinense en comparación con los angeles impaciencia bélica del pueblo. No obstante, tan pronto como los juristas de l. a. Corona –Attorney normal y legal professional Sollicitor, ambos miembros asimismo del gabinete– dieron con un pretexto técnico para l. a. disputa con Estados Unidos, los angeles relación entre pueblo y prensa se remodeló en lo contrario. los angeles fiebre bélica ascendió en los angeles prensa en l. a. misma medida en que descendía entre el pueblo. En estos momentos una guerra con América es algo tan impopular en todas las capas de l. a. población inglesa, con excepción de los amigos del algodón y los latifundistas, como inmenso el clamor de guerra en l. a. prensa. Pero ¡veamos ahora los angeles prensa londinense! A los angeles cabeza está the days, cuyo redactor jefe, Bob Lowe, fue antaño un demagogo que incitaba en Australia a los angeles insurrección contra Inglaterra. Es un miembro subordinado del gabinete, una especie de ministro de Información y una mera creación de Palmerston. El Punch es el bufón de the days, que transforma sus sesquipedalia verba[2] en bromas concisas y caricaturas faltas de ingenio. A uno de los redactores jefe del Punch Palmerston lo metió en el Board of health and wellbeing (Comisión de Sanidad) por 1. 000 libras esterlinas al año. The Morning put up es, en parte, propiedad privada de Palmerston. Otra parte de esta bizarre institución ha sido vendida a los angeles Embajada francesa. El resto pertenece a l. a. haute volée[3] y proporciona los más detallados informes a los cortesanos y a los sastres de damas. Por eso, entre el pueblo inglés, The Morning put up tiene fama de ser el Jenkins (una figura en pie que representa al lacayo) de los angeles prensa. The Morning Advertiser es propiedad conjunta de los authorized victuallers, es decir, de las tabernas que, además de cerveza, pueden vender también aguardiente.

Rated 4.10 of 5 – based on 33 votes